Jacaranda mimosifolia - Jacaranda en el Parque de la Paloma
Datos básicos:
Familia: Bignoniaceae
Tipo de planta: Árbol caducifolio o semicaducifolio, de clima cálido o subtropical
Porte: Arbóreo, con copa amplia y redondeada
Interés principal: Ornamental y paisajístico, especialmente por su espectacular floración azul.
Etimología:
Jacaranda: latinización de su nombre guaraní que significa “madera dura” u “olor fuerte”
mimosifolia,:significa hoja similar a las mimosas.
Origen geográfico:
América del Sur, desde Bolivia hasta Argentina.
Descripción:
Presencia en el Parque de la Paloma:
Usos y curiosidades:
Tamaño:
Puede alcanzar los 10–15 m.
Hojas:
Grandes, opuestas, bipinnadas formadas por numerosos foliolos pequeños de color verde vivo.
Flores:
Tubulares de color azul-violeta. Se agrupan en racimos terminales que aparecen antes de que el árbol tenga todo el follaje.
Frutos:
Cápsulas leñosas, planas y redondeadas, parecidas a castañuelas, de color pardo al madurar. En su interior contienen semillas planas y aladas, adaptadas a la dispersión por el viento.
Localización en el Plano General:
Zonas ...................
Geolocalización aproximada:
36.5926, -4.5319
Usos tradicionales:
Árbol ornamental de crecimiento muy rápido y floración bellísima previa al desarrollo de las hojas, que se adapta bien a la contaminación.
Su madera, conocida como “falso palisandro“, debido a las similitudes en el color y la apariencia de su madera con la del palisandro verdadero (Dalbergia spp. Familia fabaceas), tiene un color similar, con tonos marrones oscuros y vetas que pueden variar en tonalidad. Es de destacar su utilización en la construcción de los mástiles y el puente de las guitarras clásicas, ya que es una alternativa más asequible que la del palisandro.
Las hojas tienen usos medicinales como astringente y diurético.
Curiosidades:
Las flores son una fuente de néctar para las abejas.
Se han utilizado como fuente de tinte natural para telas y textiles. Las flores se hierven para extraer el pigmento morado, que luego se utiliza para teñir fibras naturales.
En la cultura guaraní, se dice que el árbol protege a las personas de los malos espíritus y que quienes se sientan bajo su sombra estarán a salvo de la mala suerte.