Cupresus arizónica - Ciprés de Arizona en el Parque de la Paloma
Datos básicos:
Familia: Cupresaceae
Tipo de planta: Conífera perenne
Porte: Tronco único, copa cónica o piramidal en la juventud y ramificación densa. Con la edad puede volverse más irregular y abierta.
Interés principal: Ornamental, paisajístico y forestal
Etimología:
Cupressus, en latín, ‘ciprés’. Su nombre podría aludir a su lugar de origen, Cyprus (Chipre), donde crece silvestre.
Podría derivar de Kypárissos, que fue convertido por Apolo en un ciprés. Según el mito, Apolo regaló a Cipariso una jabalina para cazar, pero por error el muchacho mató a su ciervo domesticado, un hermoso animal con astas de oro y guirnaldas de piedras preciosas. Tanto fue su duelo y dolor que pidió al dios Apolo que le permitiera llorarlo para siempre. El dios aceptó su súplica y lo convirtió en ciprés, árbol relacionado con el duelo y el dolor por los seres queridos.
arizónica, en latín, ‘color siempre verde’.
Origen geográfico:
Norteamérica y Norte de Méjico.
Descripción:
Presencia en el Parque de la Paloma:
Usos y curiosidades:
Tamaño:
Entre 12 - 18 metros.
Hojas:
Muy pequeñas, perennes, escuamiformes, imbricadas, de color verde grisáceo a verde azulado.
Flores:
Flores masculinas y femeninas en la misma planta (monoicas) aunque independientes.
Forma conos masculinos pequeños, productores de polen, y conos femeninos que darán lugar a las piñas.
Frutos:
Carece de frutos pues no poseen ovarios. Las flores femeninas derivan en conos leñosos de color verde grisáceo al principio y pardos o grisáceos al madurar. Están formados por escamas duras y contienen semillas en su interior.
Localización en el Plano General:
Zonas ...................
Geolocalización aproximada:
36.5926, -4.5319
Usos tradicionales:
El ciprés de Arizona comparte con el ciprés mediterráneo algunos usos prácticos, aunque con menor carga histórica y simbólica.
Ornamental, por su tono verde azulado. En algunos países se emplea como árbol de Navidad.
Su madera, dura imputrescible cuando está bien curada, se ha utilizado para postes de cerca, pequeños trabajos de carpintería, combustible y usos locales.
Las hojas tienen glándulas resinosas y olor fuerte al frotarlas. Sus extractos y aceites esenciales tienen propiedades antioxidantes, antimicrobianas, antifúngicas y antiinflamatorias, pero estos datos proceden sobre todo de estudios experimentales y no deben equipararse a los usos terapéuticos tradicionales del ciprés mediterráneo.
Curiosidades
Existía ya cuando se diseñó y construyó el Parque de la Paloma.
No tiene una historia cultural comparable a la de Cupressus sempervirens en el Mediterráneo. Es más práctico y paisajística que simbólico.
Su corteza, marrón rojiza, al envejecer forma placas que se desprenden con facilidad del tronco.
El tono azulado se debe a una cubierta cerosa o glauca sobre las ramillas. Esta pruina refleja parte de la radiación solar y puede ayudar a reducir la pérdida de agua, algo útil en ambientes secos y soleados.
Debido a la gran cantidad de polen que produce es, junto con la especie sempervirens, uno de los responsables de las alergias invernales.
Aunque se sigue conociendo como Cupressus arizonica, la taxonomía moderna lo denomina Hesperocyparis arizonica, junto con otros cipreses americanos.